viernes, 25 de julio de 2008

JANIS JOPLIN, BARRERA DESGARRADA/ Alberto Rodríguez Barrera




"En escena le hago el amor a 25.000 personas,

luego me voy a casa sola."

Janis Joplin


Cantaba como si estuviera empapada en whisky, su voz pujaba con agallas de blues vigoroso, idolatraba a Bessie Smith y Billy Holiday, y esa fuerza impresionante venía del inconformismo nacido en la niñez. No tuvo el respeto de sus compañeros de clase, se burlaron por su vestir "beatnick", su gordura, el acné; le decían "carecochino", y luego "el hombre más feo del campus universitario". Permaneció a la defensiva toda la vida, bebiendo fuertemente, metiéndose cualquier cosa, como una mamita contra la marea, deseando ser uno de los muchachos. En Louisiana conoció la vida "honky tonk" y descubrió el blues, actuaba por el precio de un trago, en cualquier parte. A los 18 años era bohemia en San Francisco, y su primer hombre se cansó, ella le abrazó las rodillas rogándole, pero él siguió caminando, arrastrándola. Tras la catarsis, se levantó y dijo: "OK, papi, qué carajo", y resolvió que nunca más rogaría por amor.

Sola y limpia vendió su cuerpo a 5 dólares por "truco". "Me hubiera cogido y metido cualquier cosa…Lo hice. Lo tomaba, chupaba, lamía, fumaba, inyectaba y enamoraba con eso..." Regresó a su pueblo en
Texas para coger aire y volvió a San Francisco con un emisario de Big Brother and the Holding Company, quien aseguró sus servicios de cantante principal haciéndole el amor. Obtuvo fama instantánea y se hizo una figura de culto. No ocultaba su gusto por el alcohol y las drogas. Era adorada, y heterosexual, pero disfrutaba del sexo con mujeres, y de menage a trois. No sabía manejar su sexy imagen escénica, tan efectiva en los hombres como Jimi Hendrix y Mick Jagger en las mujeres."Soy una estrella, pero ni siquiera me cogen"; pero la cogían mucho, pocas veces la misma persona. Dijo que en una gira que involucró a 365 hombres, tuvo sexo con 65; a veces falsificaba el orgasmo para que no le echaran la culpa.

Janis Joplin distinguía entre sexo por joda y relaciones serias. Contempló casarse. Su más sería relación fue con Kris Kristofferson, se enamoró y de ahí salió Bobby McGee; también se empató con el cantante country Joe McDonald. En el tope de su fama confesó: "Sólo dénme un tipo que regrese a casa, alguien que arranque a las 9 y que yo sepa que volverá a las 6 por mí, y sólo por mí, y yo tomaré esa mierda con los dos garajes y las dos TVs." Y cuando los amigos le pedían que dejara las drogas fuertes, ella contestaba: "Enfrentémoslo, nunca llegaré a los 30." Cuando grababa un álbum en 1970, regresó a su habitación en el Hotel Landmark de Hollywood y con una gran sobredósis de heroína pura murió a los 27 años. Dejó grabaciones con su excelencia vocal: Big Brother and the Holding Company, Cheap Rhrills , I Got Dem Ol´Kozmic Blues Again Mama, y Pearl.

"¡Se supone que mi música es para hacerte alborotar! ¡Pero mi música es para hacerte tirar!" Janis Joplin

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Janis Joplin - Official Site
www.officialjanis.com

www.janisjoplinphotos.com/images/Janis_Joplin.jpg
artistas.musicamania.biz/janis_joplin/galeria -
http://www.todomusica.org/janis_joplin/fotos.shtml

MERIDIANA SIN PENAS NI OLVIDO/ Manel Martínez desde Umbria

Hola Pablo, sigo gozando fielmente de tu código, mucho menos vendido que el de Vinci pero mucho mas interesante. En uno de los youtube me tropecé con Aquiles Báez y, siguiéndole el rastro, vi a su madre, Ana María, que conocí en tiempos remotos. Me impresinaron las cosas que dice con gran naturalidad y pensé que me gustaría escribirle. ¿Tu tienes su dirección?

Aquí sigo de "contadino" umbro inventando vainas premeditadamente inutiles como ese reloj de sol que aparece en la foto. Hicimos hace poco la inauguración oficial de esa "meridiana" como se la llama en italiano. Convencí a unos cuantos vecinos de que participaran en el evento en un acto mezcla de fiesta de fin de curso en una escuela del interior y tragedia griega (supermenor)dedicada al dios sol. Traté además en un breve discurso en mi italiano patriótico (hay que hablar las lenguas extranjeras patrióticamente mal) de transmitirle a los presentes mi fascinación por los relojes de sol. Una sombrita que resume esa maravilla que gira alrededor de nosotros, esa expresión del tiempo, casi nada... Comenté, finalmente, la razón del "motto", esa leyenda que acompaña inexorablemente a los relojes de sol y que tiende por lo general a la pavosería. La mia dice "no habrá mas penas ni olvido", no solo por influencia de la costilla plantense sino porque expresa de maravilla el sentir de los que han dejado su ciudad y, después de muchos años, vuelven a ella. Las ciudades cambian y uno también pero al volver lo que uno lleva dentro de esa ciudad no ha cambiado, no hay olvido. Este año hace cincuenta años que salí de Barcelona y veintiuno que partí de Caracas. Yo tengo penas de ambas y ningun olvido de lo que viví en ellas. Soy un privilegiado.

Un gran abrazo.

Manel

jueves, 17 de julio de 2008

EL DRAGÓN CHINO / Rosa Bertin

aguardiente chino



El otro día durante un cocktail en una embajada, conocí a una persona muy interesante, una elegante mujer con una exquisita cartera de macramé-pompom. Estábamos en el jardín, y me le acerqué para preguntarle si su cartera era de Keiko Zenka, me contestó que sí. Le dije que a mí me gusta mucho lo que hace la Zenka, por esa sobriedad suya, animada siempre por un leve toque de fantasía... Habiéndose roto el hielo, nos sentamos en un banco artísticamente forjado, para disfrutar del frescor de la velada y esperar que se nos acercara algún camarero.

Resulta que la afortunada dueña de la cartera Zenka es una ejecutiva colombiana que lleva cuatro años viviendo en Shangai, donde representa una famosa marca colombiana de lencería. Me contó que las chinas están fascinadas con la ropa interior occidental. Como son de busto pequeño pero no tienen (aún) la manía de operarse las lolas, se vuelven locas con los sostenes push-up. “Las chinas, antes tan pudorosas –comentó la ejecutiva colombiana–, ahora van tan descotadas como las caribeñas... Y los chinos están encantados...”

En eso se apareció un camarero para servirnos una flauta de champagne.

“... ¡Es que los chinos son unos gozones!”, sentenció la ejecutiva colombiana, aceptando la flauta que le ofrecía el camarero.

“Son unos dragones, eso es lo que son... ¡Y se van a comer el mundo crudo!”, intervino un joven que se había acercado en busca de champagne.

Se identificó como un trader venezolano que hace negocios con los chinos, y siguió diciendo: “Estados Unidos y Europa están dejando de ser el centro de los negocios. Ahora, el que no haga negocios con China no está en nada. Yo estoy aprendiendo a hablar mandarín...” Y antes de alejarse, llevándose dos copas de champagne, intercambió unas frases en mandarín con la ejecutiva colombiana, ambos de lo más risueños. Ella me tradujo que el joven prefería el champagne al aguardiente de los chinos, en cuyas botellas siempre se macera algún bicho: serpiente, escorpión, gusano, qué horripilante...

Mientras paladeábamos el aséptico y delicioso champagne de la embajada, seguimos con el tema. Le pregunté si es verdad que la China moderna es un país tan corrupto como dice la prensa occidental, y ella me habló del guanyi, un código milenario que rige los negocios entre los chinos, mezcla de reglas sociales y de prácticas de corruptela, desconcertante para los occidentales, incluidos los latinoamericanos, que ya es mucho decir...

Prendiendo un cigarrillo, me contó que las autoridades sanitarias han puesto en marcha una enérgica campaña anti-tabaco: igual que en varios países de Europa, ahora está prohibido fumar en los restaurantes chinos. Es que hay 350 millones de fumadores en China, o sea ¡una cuarta parte de los fumadores del planeta!

La colombiana me dijo algo interesantísimo, y es que los chinos de las ciudades ya no quieren saber nada de las tradiciones ancestrales.

- Eso se nota en los documentales que veo por el cable –le comenté–. Siempre miro cómo se viste la gente, y ahora los chinos se visten igual que los occidentales. También me fijo en los segundos planos, hay muchas tiendas y hoteles modernos. El otro día me puse a ver un documental que ya estaba empezado: primero pensé que se trataba de Hong-Kong... ¡pero era Shangai!

- Es el efecto colateral de los Juegos Olímpicos –me explicó ella–. La construcción de la villa olímpica ha impulsado una renovación urbana y turística sin precedentes en las grandes ciudades...

- Pero parece que hay otro efecto colateral –comenté–, y es la represión política.

- Así es... El gobierno chino tiene un fuerte control sobre la Internet. Y está encarcelando a los opositores chinos y a los tibetanos. En estos días, también arremetió contra los uyghurs...

- ¿Los quéee...?

- Los uyghurs, los musulmanes chinos de la provincia de Xianying. Los uyghurs tienen un sentido de pertenencia cultural muy arraigado, y el gobierno central los está acosando so pretexto de que tienen nexos con el terrorismo islámico... Como la cobertura de los medios internacionales se hace cada vez más amplia a medida que se acerca la inauguración, en agosto, de los Juegos Olímpicos, todos los sectores opositores están tratando de aprovechar la repercusión mundial...

-¿Y como reacciona el ciudadano común ante ese tipo de represión?

- China es una sociedad milenariamente autoritaria, tiene escasa práctica democrática... Además, en una sociedad tan vasta y compleja, lo político siempre queda rebasado por lo social. Por ejemplo, desde hace un par de años, el gobierno chino está viendo cómo hacer para flexibiliza el control de la natalidad. Está revisando aquel decreto de “un sólo hijo por hogar”, que se impuso en los años setenta, cuando los chinos tuvieron que frenar el crecimiento poblacional para favorecer el crecimiento económico. Pero, ahora que lo han logrado, la población está envejeciendo y el Estado empieza a tener problemas con las jubilaciones...

La ejecutiva colombiana estaba explicándome la terrible situación de esos cientos de millones de olvidados que, por ser segundos hijos, no están reconocidos por el Estado y malviven en los campos comiendo sólo arroz... En eso llegó otro camarero con una bandeja de tentadores tequeños calientes, pero me dio cosa, pensando en esos millones de chinos que sólo pueden comer arroz, y dejé pasar esa bandeja.

Lo que sí acepté fue otra copa de champagne... en el preciso instante en que la ejecutiva colombiana estaba diciendo que debido a las demasiadas contradicciones entre el nuevo capitalismo y el atraso acumulado, milenario, ¡¡la sociedad china pronto podría explotar!! Del susto, casi me atraganto con el champagne: ¿cómo será una explosión social de 1 300 millones de chinos? me horroricé...

Y yo que me angustio pensando en lo que podría pasar en Venezuela, donde apenas somos 26 millones. Y donde se supone que nadie se muere de hambre, así que aún podemos, con la conciencia tranquila, extasiarnos ante una cartera de macramé-pompom de Keiko Zenka...

jueves, 10 de julio de 2008

UN ÁNGEL DORMIDO BAJO EL AGUA/ Elisa ( la Negra) Maggi

Pablo:

En estos días leí que quienes han alcanzado un alto porcentaje de sus aspiraciones, en su conversaciones de barra niegan ser felices,"pues la felicidad es banal y nada nos hace más atractivos que la melancolía"*. Yo añadiría que nada nos hace más fastidiosos que la nostalgia. Sin embargo, en el bautizo de la biografía de Miyó Vestrini (Mariela Díaz, Biblioteca Biográfica El Nacional) me entró un ataque de nostalgia ante la grandilocuencia y teatralidad con que Alfonso Montilla se refirió a la escritora, evocando a Nerval y Cendras, para leer dos de sus hermosos poemas dedicados a Mary Ferrero y Mariana Otero. A esa nostalgia contribuyó, además, la presencia de sobrevivientes de la República del Este convocados por el espíritu o el fantasma de esa gran periodista, poeta y amiga que fue Miyó Vestrini. Una persona que, si estuviese viva, sería activa y fiel militante de Código de Barra. Por eso, te hago llegar las palabras pronunciadas por Elisa Maggi (La Negra) en el bautizo, a fin de que las compartamos con nuestros lectores.



RAUL FUENTES

* Santiago Gamboa, Hotel Pekín.


Amigos, buenas noche.

Miyó Vestrini dijo en una entrevista “Para mí un ser humano vale en la medida en que está viva su memoria”. Con estas palabras quiero, en primer lugar, saludar el proyecto editorial Biblioteca Biográfica Venezolana, que, bajo la sabia conducción de Simón Alberto Consalvi, adelantan El Nacional y Bancaribe. Vayan nuestro respaldo y nuestro aplauso a esta iniciativa que permite construir la memoria del país, acercarnos y conocernos como entidad real y concreta, explicarnos cómo somos los venezolanos de comienzos del siglo XXI.

Y es la incorporación de un nuevo título de esta Biblioteca, ya el volumen 80, dedicado a Miyó Vestrini, escrito por Mariela Díaz, la razón que nos convoca esta noche.

Cuando María Cristina Serrano me propuso esta presentación me aterré, y lo hice no solamente por un arraigado “miedo escénico”, sino por sentir que yo no tenía las credenciales para realizar esta presentación. Después entendí que sí era mi privilegio, que no estoy aquí por y para ejercer la crítica literaria o el análisis periodístico o cualquiera de esos recursos académicos, estoy aquí por una enseña que llevo en el alma: ser amiga de Miyó Vestrini.

No voy a hacer juicio sobre el libro, creo que cumple el cometido de ser ameno y fundamentado, partió de una investigación de personalidad realizada en el taller “Periodismo y Memoria“ facilitado por Milagros Socorro en 2006, creo que Mariela Díaz recurrió a las fuentes correctas y desarrolló su trabajo en una estructura que facilitó la integración de conceptos y testimonios. Pero a mí, y debo reconocer mi subjetividad, la lectura de este libro me conmovió hasta el llanto: reviví tantos y tan profundos encuentros, tantas y tan enriquecedoras vivencias y experiencias compartidas.

En el largo devenir de los estudios literarios, en las opiniones de los críticos, de los investigadores y de los propios escritores hay una interrogante permanente: ¿el autor hace autobiografía cuando crea sus personajes? Yo voy a utilizar un criterio de Salvador Garmendia “es posible entrever la faz del escritor a través de lo que escribe, pero será solamente un reflejo y un reflejo que a veces es imaginario o inventado”, y me voy a aferrar a ese criterio para asegurar que la compleja personalidad de Miyó Vestrini desborda la imagen de una mujer menopausica, dejada de los hombres, deprimida, atormentada y sola, que pasea por muchas de las líneas de sus escritos, y que en ocasiones lectores, académicos o no, identifican al calco con la autora . Ella era de las personas más simpática, ocurrente, risa fácil, y hasta alegre que uno pudiera tropezar, aseguraba que su timidez sólo le permitía expresarlo en los círculos más íntimos; esa condición unida a su extremada inteligencia y a su agudosísima percepción hacían de Miyó una verdadera y ansiada compañera. También esa inteligencia y esa percepción la llevaron a reconocer los puntos más débiles, el “talón de Aquiles” de cada uno de quienes la rodeamos, era lo que nos señalaba en enfrentamientos como certeras puñaladas al corazón.

Salvador Garmendia escribió una entrevista imaginaria a Miyó, seis años después de su muerte, y entre las frases que le endilga hay una que la define muy bien: “creo en sesenta mil cosas, no hice más que creer toda mi vida”. Les aseguro que era una militante de sus creencias, podía apostar la vida por ellas. Era una creyente y era una entusiasta, es difícil conocer a alguien que haya producido tantas ideas, tantos proyectos, tantas iniciativas. Puso pasión en su trabajo, lo hizo con responsabilidad, tenía ese sentido del deber típico de las egresadas de colegios de monjas; claro en paralelo, nunca estuvo satisfecha con sus logros, se exigió al infinito.

Vivimos pasillo de por medio por casi tres años, mis hijos, preadolescentes para la época, formaban con otra docena de vecinitos una pandilla de esas que suelen atormentar nuestros condominios. Los niños del edificio Jardines de Sebucán no querían a los adultos, de ellos sólo recibían “no pasen, no pisen, no monten, no jueguen”, solo tenían una cómplice adulta y esa era Miyó. Mi hija Altagracia, su ahijada, afirmaba que era la persona más dulce del mundo y la única que la comprendía.

En el libro narrativo de Miyó, Órdenes al corazón, el cual, según Silda Cordoliani, su prologuista, no constituye un conjunto de cuentos sino un sólo relato fragmentado, hay una exigencia, un reclamo: Miyó quiere que alguien le dé las gracias por todo lo que ha hecho. Es valedero ese reclamo. Creo que llegó la hora de darle las gracias, tenemos que darle gracias, inmensas gracias por Las historias de Giovanna, El invierno próximo, Pocas virtudes, Valiente Ciudadano, por el ya mencionado Órdenes al corazón, por los libros de entrevistas a Sonia Pérez, a Isaac Chocrón, a Salvador Garmendia, por las páginas culturales de La República, El Nacional y el Diario de Caracas, por el Papel Literario, por las publicaciones que dirigió: El Cohete, Criticarte, Venezuela Oggi, por la columna Parejas, por el programa radial Al pie de la letra; en fin por toda la obra creativa y periodística que Miyó desarrolló y que hoy se nos presenta pionera y paradigmática. Como amigos también tenemos que darle las gracias por su presencia en nuestras vidas, nunca nada fue igual para nadie después de hacerse amigo de Miyó: ella nos contagió de su acercamiento reflexivo y crítico a la vida, de su buscar y enfrentar los por qué, de su combatir cualquier aceptación pasiva y claudicante.

Quiero, para terminar, leer un poema de nuestro amigo Alberto Barrera Tyszka, está dedicado a mí, lo que me enorgullece, y se llama

Miyó

Que las palabras pierdan su envoltura.

Que todo estalle.

Que cada imagen se abandone

a una imagen más líquida

y definitiva

que sólo existe ya,

por fin,

un ángel

dormido bajo el agua.

EL PRIMER SUICIDIO ES ÚNICO/Miyó Vestrini


Zanahoria rallada

El primer suicidio es único.
Siempre te preguntan si fue un accidente
o un firme propósito de morir.
Te pasan un tubo por la nariz,
con fuerza,
para que duela
y aprendas a no perturbar al prójimo.
Cuando comienzas a explicar que
la-muerte-en-realidad-te parecía-la-única-salida
o que lo haces
para-joder-a-tu-marido-y-a-tu-familia,
ya te han dado la espalda
y están mirando el tubo transparente
por el que desfila tu última cena.
Apuestan si son fideos o arroz chino.
El médico de guardia se muestra intransigente:
es zanahoria rallada.
Asco, dice la enfermera bembona.
Me despacharon furiosos,
porque ninguno ganó la apuesta.
El suero bajó aprisa
y en diez minutos,
ya estaba de vuelta a casa.
No hubo espacio donde llorar,
ni tiempo para sentir frío y temor.
La gente no se ocupa de la muerte por exceso de amor.
Cosas de niños,
dicen,
como si los niños se suicidaran a diario.
Busqué a Hammett en la página precisa:
nunca diré una palabra sobre tu vida
en ningún libro,
si puedo evitarlo.

De: Miyó Vestrini / Valiente ciudadano, 1994

martes, 8 de julio de 2008

LA ESPAÑA DE LA IDEA Y DE LA FUERZA/Gustavo Méndez

‘PEPE’ es casi un ser abstracto. Un barman cuya completa identificación no haré. Sienta sus reales en una pequeña tasca de Candelaria que tiene todos los argumentos para ser un pequeño-gran sitio: cálida penumbra; sólida y estrecha barra que nos aproxima a su conductor y a los parroquianos; cerveza de sifón, vino de la casa, jamones colgantes, embutidos, entremeses, tapas, banderillas, ‘tentenpiés’, PEPE es tan discreto cuan generoso en las copas que escancia y tan de pocas palabras que asombra que sea un barman. Aventado de su natal Soria por vaya Dios a saber cuál razón, ejerce su oficio en su pequeña cueva, en medio del mayor mutismo. No se deja alterar por razón alguna, salvo en alguna tarde dominical, en las que rompe el silencio al recibir a un pequeño grupo de hombres de más que mediana edad, personificación de los celtas de la península.

Esas tardes dominicales, los visitantes (y PEPE) se enzarzan en interminables y discusiones acerca de temas como: la existencia de la Atlántida y su posible (o segura) ubicación y desarrollo entre España y África, antes del hundimiento; el Gran Diluvio, arquetipal en todo texto fundamental de cualquier religión, europea, americana, asiática; Caballeros Templarios; la búsqueda del Santo Grial; anticipaciones herméticas; heresiarcas, mártires y otros venerados, como aquel Obispo gallego que pretendió fundir en los cánones cristianos todos los anteriores ritos paganos o gnósticos … y casi lo logró: Prisciliano era llamado. Heresiarcas, iluminados, razas misteriosas y marginales, canteros prehistóricos (verdaderos constructores del Camino de Santiago). Estos gestos, estos ademanes, estos tonos de voz en la semipenumbra, sobrados de mitos y de símbolos, pretenden reconvocar a la imaginación y a la poesía como instrumentos de investigación de la historia. “Aquí existe todavía la España antigua … ”.

Dicen estos asombrosos amigos de PEPE, que en la Reconquista no se ventilaba un problema racial o religioso sino que era una disputa ganadera por los pastos invernales de Andalucía (poseídos por los moros) y por las pajas norteñas y veraniegas tenidas por los cristianos. Es así. El toro y sus astas siempre aparecen en la historia española junto con otros saberes de salvación. “¿Porqué demorarse en hechos cuando una memoria más profunda y convincente nos suministra mitos?”, se pregunta Fernando Sánchez Dragó en ese pasmoso batiburrillo de maravillas con que ganó el Premio Nacional de Literatura hace casi 30 años: Gárgoris y Habidis: Una historia mágica de España.

Pero no fue para oírlos que me instalé temprano el domingo en el sitio, apenas abierta la tasca, sino para escapar de las ruidosas tribunas en que se convierten las barras de la ciudad cada vez que hay un partido importante, plenas de neoentrenadores y comentaristas de nuevo cuño, que opinan como jugadores retirados y gritan como adolescent(as).

En cambio, los enigmáticos amigos de PEPE vieron el partido final con displicencia, casi de reojo, sin mayores comentarios … hasta que el pitazo final anunció la indiscutible supremacía del equipo español: ¡!Si … si … si … la Copa ya está aquí!! Los viejos sorianos y los aficionados al fútbol que allí estábamos pensamos que, nuevamente se trataba de la España de la rabia y de la idea. ¡De la España antigua, de la España profunda!

Hace más de siglo y medio LARRA se suicidó agobiado por los males de su tierra: “Aquí yace media España … murió de la otra media” dicen que dijo.

Pero ahora está la vieja Iberia celebrando los nuevos tiempos y los nuevos éxitos. Sólo la mirada penetrante de los viejos contertulios pudo advertir que la reina griega, la casada con el borbón, mientras animaba al equipo y luego festejaba, lucía en su frente, tenuemente pintada, la bandera, que es la que misma que llevaba ‘Manolo el del Bombo’, sobreviviente de tantos malos y pasados momentos del fútbol español; o, también luego, en la Plaza de Colón, los chamos catalanes Xavi, Puyol, Capdevila, Iniesta, o los andaluces Marchena, Güiza, Sergio Ramos. O el vasco Alonso, capitaneados por el madrileño Casillas, muchos de ellos con la rojigualda como capa o como saya. Otro de estos viejos ¿astures, celtas, atlantes? dijo, con sabiduría anticipatoria y con aires de plena certeza: “El próximo domingo nos encontramos de nuevo, para ver ganar a RAFA NADAL en el torneo de tennis de Wimbledon”. Allí estuvimos.

domingo, 6 de julio de 2008

DESDE EL CLUB TAURINO DE NUEVA YORK/ Víctor José López

Todos los días se matan en New York cuatro millones de patos, cinco
millones de cerdos, dos mil palomas para el gusto de los agonizantes, un millón de vacas, un millón de corderos y dos millones de gallos, que dejan los cielos hechos añicos.

FEDERICO GARCÍA LORCA / Nueva York

EL CLUB TAURINO de Nueva York tiene inusitada actividad, como le comentaba a mi querido compañero de redacción José Visconti. Una asociación de aficionados de envidiable y muy loable actividad, diría como venezolano y caraqueño, pues sus miembros se reúnen cada martes de cada semana entre julio y septiembre, porque entre octubre y junio las reuniones se hacen fuera de Nueva York. Los sitios preferidos son Sevilla en abril y Madrid en mayo durante la Feria de San Isidro. En cada una de las reuniones hay un invitado, la presentación de un libro taurino o la proyección de una película o video. Las reuniones se realizan en restaurantes españoles de la ciudad, que son muchos y muy buenos. En su sede tienen un bar, donde en diciembre invitan al ganador del Premio Hemingway. En el 2005 fueron El Juli y la escritora Muriel Feiner. El Club Taurino cuenta con más de 500 socios y es uno de los más antiguos que existen de los que hay fuera de los ámbitos propios de la Tauromaquia (España, Hispanoamérica, Portugal y Francia). El CT de NY ha recibido en su seno grandes figuras del toreo, como Juan Belmonte, Carlos Arruza, Enrique Ponce y César Rincón. En la actualidad es presidido por Lore Monning. Monning se dedica durante todo el año a hacer reuniones, conferencias y las 'Jornadas Taurinas Norteamericanas' en las que acuden taurinos del mundo, escritores, periodistas, ganaderos y escritores para impartir charlas.

En la foto está Lore Morning, presidenta del New York City Club Taurino en uno de sus múltiples eventos.

Fragmento de la columna del Vito publicada en Meridiano el 29/06/08

jueves, 3 de julio de 2008

ESPAÑA SE FUE DE COPA(S)/ Carlos M. Montenegro

Confieso que no soy un fanático del fútbol, y siempre he pensado que no merece la pena serlo de casi nada; los fanáticos auténticos sufren muchísimo y las alegrías tardan en llegar, si llegan. Por muy bueno que sea el equipo en que se milita, el fanático no acepta fácilmente que haya otros equipos tan buenos e incluso mejores que el suyo, y que a fin de cuentas los campeonatos sólo los puede ganar uno; sin contar que la suerte es un factor importante en cualquier juego y el fútbol al final también es un juego. Hay equipos que juegan muy bien y pierden y otros que juegan fatal y terminan ganando. Para el fanático su equipo juega siempre bien y si pierde es porque le abandonó la suerte. Otra gran parte de la culpa también se la llevan los árbitros, que como muy bien saben los fanáticos, cuando su equipo pierde es porque casi siempre han sido comprados; cierto es que malos arbitrajes han llegado a destrozar partidos favoreciendo a contrarios sin ningún mérito, pero ese es otro cantar.

Lo cierto es que los fanáticos aguantan mucho y los de la selección española más, pues llevaban 44 años sufriendo, que ya es sufrir; habría que estudiar bien en qué punto comienza a ser masoquismo, o si ambas cosas van parejas o son sinónimas. El caso es que el domingo pasado tuve el privilegio de ver cómo la selección española liquidaba casi medio siglo de bilis, amarguras y arrecheras de un país casi entero de fanáticos y hasta exaltados por el fútbol. Como nacido en España debo reconocer que me alegré del merecido triunfo de la selección española sobre la alemana, pero sobre todo sentí gran alivio por tantos compatriotas y amigos sufridores de tan larga sequía de éxitos. Al fin se rompió el maleficio, resumido en esa frase tan socorrida de: “jugamos como nunca y perdimos como siempre”, con que los fanáticos del fútbol español se consolaban.

La fiesta en España ha sido monumental, todo el país se lanzó a la calle y hoy lunes 30, todavía sigue el bonche. Lo sorprendente es que a una nación tan compleja y difícil de entender en lo territorial y político – con sus nacionalismos, separatismos, y banderas “nacionales” – el hecho de que un equipo de profesionales del fútbol, todos ellos millonarios y un sabio entrenador brillante y millonario también, al ganar un torneo deportivo – por demás merecido – haya logrado hacer vibrar a casi cincuenta millones de españoles bajo una misma bandera, tan a menudo mezquinamente vilipendiada. Los políticos de oficio llevan décadas intentándolo obteniendo casi siempre el efecto contrario.

Aunque vi a un jerifalte del Partido Nacionalista Vasco al ser preguntado sobre el juego España-Rusia, declarar a la televisión española que como la selección de su país (la del País Vasco) no podía competir, esperaba que ganara Rusia, y a otro político nacionalista catalán declarar algo similar prefiriendo a Alemania en la final, lo cierto es que semejantes estupideces no han tenido mucho eco ni entre los suyos. España entera se fue a la calle con su bandera, la de siempre. La selección les llevó una Copa, y después seguro que la gente se fue “de copas” a celebrar. Siempre pensé que tanto furor de fútbol era excesivo pero ¡Milagro, el fútbol los ha vuelto de nuevo españoles!

carlos.managerman@gmail.com

martes, 1 de julio de 2008

AMARULA , EL MEJOR LICOR DEL MUNDO/ Spirit of Africa


Añadir imagen

http://es.wikipedia.org/wiki/Sclerocarya_birrea _____

http://www.directoalpaladar.com/2007/11/05-amarula-

el-mejor-licor-del-mundo-segun-el-concurso-internacional-

wine-and-spirit-awards-2007

Amarula, el mejor licor del mundo

según el concurso internacional

Wine and Spirit Awards 2007

La celebración del concurso internacional Wine and Spirit Awards 2007, ha catalogado como uno de los mejores licores del mundo a Amarula. El licor se obtiene de un árbol africano denominado Marula que produce un fruto redondo de color amarillo cuando está maduro.

Se come tanto el fruto como su semilla e incluso se aprovecha hasta la corteza, un dicho popular dice que el fruto en cuestión cautiva a los elefantes con su sabor. Con este fruto se elaboran mermeladas y bebidas, precisamente la que ha obtenido el mencionado premio.

El licor se obtiene mediante la fermentación, utilizando técnicas similares a las de la vinificación. Tras varios procesos, el licor debe permanecer madurando durante dos años en barricas de roble, hasta que por fin pueda ser disfrutado. Debe ser, sin duda, un gran licor si ha logrado desbancar a las cientos de bebidas y licores que se presentan al concurso.


domingo, 29 de junio de 2008

jueves, 26 de junio de 2008

AMORES DE UN GRAN BARRERO/Alberto Rodríguez Barrera-



Quizás fue en algúna barra caribeña donde Ernest Hemingway expuso una teoría codificada según la cual cada hombre tenía asignada en la vida una cierta cantidad de orgasmos, razón por la cual éstos debían ser cuidadosamente distanciados. Otra de sus teorías afirmaba que si uno tenía sexo a menudo, podría comerse todas las fresas que quisiera sin contraer urticaria, aun cuando fuera alérgico a las frutas. También tenía un consejo: "Si dos personas se aman, no pueden tener un final feliz, porque uno de ellos debe morir y el otro quedará privado de felicidad".

El ganador de premios como el Pulitzer y el Nobel tuvo una vida que fue calificada como "una rebelión que nunca terminó", quizás en reacción a que su madre le hizo vestir en su infancia ropa de "niñas" durante varios años, haciéndolo escapar de casa a los 15 años. En París tuvo la guía de Scott Fitzgerald, Ezra Pound y Gertrude Stein, y aunque buscó la fama no le gustaba estar bajo sus luces, creándose la imagen viril del macho man retraído, de aventurero, boxeador, cazador, corresponsal y soldado, viviendo luego en Cuba hasta que llegó Fidel al poder y se mudó a Idaho. Y cuando la depresión y la ansiedad le impidieron escribir, recibió terapia de electro-shock y se mató con una escopeta el 2 de julio de 1961, con el twist en pleno furor.

Hemingway se pintaba como un gran amante, que cuando joven en París tenía que hacer el amor tres veces al día y tomar drogas de sedación sexual para calmar su rabiosa libido. Aunque no le gustaba el sexo casual, alardeaba de ser "un chulo amateur" y comparaba el sexo con las carreras de bicicleta, en cuanto a que mientras más la montas, mejor lo haces. Le gustaba dominar a sus mujeres, creyendo que el hombre "debe gobernar" en las relaciones sexuales. Tres de sus cuatro esposas aceptaron la regla, pero la tercera dijo después que Hemingway no tenía cualidades redentoras fuera de sus escritos. Para "Papa" ella fue su "más grande error".

En sus cartas, Hemingway dijo haber tenido un harén de negras durante un safari en Africa, y como estridente mujeriego, su amiga Gertrude Stein sugirió que era un homosexual latente. Y el torero Sydney Franklin le dijo una vez al escritor Barnaby Conrad que "el problema de Hemingway toda su vida" fue "la preocupación de tener la picha pequeña", elevando el dedo meñique como muestra.

Pero Hemingway alardeaba de su potencialidad sexual y de haber tenido como amantes a Mata Hari, una princesa italiana, una princesa griega, rameras obesas de Michigan y prostitutas de La Habana con sobrenombres tan exóticos como Xenofobia, Leopoldina y la Puta Internacional. Sus sueños eróticos eran con Greta Garbo y Marlene Dietrich, pero en la vida real prefería sumisas y curveadas rubias o pelirojas, aunque sus amigos lo creían "un puritano" porque lo veìan sonrojarse cuando era acosado por las prostitutas y lo escuchaban decir que "sólo los que estaban enamorados podían hacer el amor".

Hemingway consideró el divorcio de su primera esposa, Hadley Richardson, un "pecado" que no podía expiar, y fracasó cuando se enamoró de Pauline Pfeiffer, una hermosa sicofante (Hadley acordó darle el divorcio después de obligarlos a estar separados por 100 días). La relación con Pauline terminó por razones sexuales: tras dos cesáreas se vieron forzados a practicar coitus interruptus porque el catolicismo de ella excluía el uso de profilácticos. La tercera esposa, Martha Geilhorn, era muy independiente y autora reconocida por derecho propio, pero ella y su afilada lengua no cedieron a la adoración ciega y la sumisión que él exigía. La cuarta, Mary Welsh, estaba hecha a la medida: paciente, adoradora, joven y bella, una "Rubens de bolsillo", como él la llamaba, y que aguantó hasta el tiro de la escopeta porque pasaba por alto el difícil comportamiento de Hemingway y los numerosos amoríos que él ni se ocupaba de mantener en secreto.

Muchas de las mujeres de Hemingway parecían ser modelos para su ficción, pero ninguna ganó su corazón completamente, ya que él nunca las dejaba acercarse lo suficiente para dejar que manejaran su vida. A un amigo le dijo: "Yo conozco a las mujeres, y las mujeres son difíciles."

PRÍNCIPE DE LA POESÍA/ Armando Rojas

Así lo llamó acertadamente el crítico literario español Gustavo Guerrero, quien por esas paradójicas coincidencias del destino, presentó en Madrid la obra de varios poetas latinoamericanos, entre ellas la de Eugenio Montejo, precisamente un día después de su muerte, acaecida en Valencia el pasado jueves. Escribo estas líneas a las tres de la madrugada; desde mi balcón diviso la luna en cuarto creciente y su resplandor se me revela insólitamente hermoso, sin duda una recepción de gala para el amigo desaparecido.

No voy a hablarles de la obra laureada y ampliamente conocida más allá de las fronteras. Mi corazón prefiere hablarles de un Eugenio Montejo como amigo, con quien tuve el privilegio de compartir hermosos años en la ciudad de Lisboa, la melancólica tierra de Fernando Pessoa que tanto lo cautivó. Eugenio hablaba frecuentemente de su fascinación por la luz y el colorido de las colinas de la capital portuguesa, que se precipitan al río Tejo. Eugenio fue un venezolano excepcional, un hombre cuya humildad y sutileza eran propias de épocas pasadas. Un caballero a carta cabal, quien nos representó con singular brillo como Consejero para Asuntos Culturales en nuestra Embajada en Portugal. Su partida nos deja un vació difícil de describir. Afortunadamente, permanecerán en nuestra memoria los gratos momentos compartidos durante largas charlas que denotaban su inteligencia y bonhomía. Estoy seguro que las riberas del Cabriales, acá en estas latitudes del trópico salvaje, así como aquellas del Tejo en tierras lusitanas, lloran calladamente su partida cual taciturna melodía de fado.

Mis más profundas palabras de condolencias a todos sus seres queridos, particularmente a su esposa Aymara y a su hijo Emilio.


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