martes, 11 de marzo de 2008

MAESTRÍA EN GERENCIA ETÍLICA / (PENSUM ACADÉMICO)

A la redacción de este blog llegó el siguiente e-mail. Para no entrar en cadenas o para no sufrir las consecuencias de romperlas, lo publicamos:


PRIMER TRIMESTRE

- Orígenes de las parrandas.

- El alcohol y su función como lubricante social.

- Introducción a la jarra, a la copa y al vaso.

- Ventajas y de beber por despecho.

- Matemáticas Financieras del bebedor (cómo evitar pagar bebidas de más, cómo cobrar vueltos 'olvidados' a los meseros, cómo calcular propinas, técnicas para evitar pagar parqueos de más y otros).

SEGUNDO TRIMESTRE

- Tragonometría I.

- El alcohol como sustituto del Psiquiatra.

- Discusión I.

- Bebidas en la Playa I.

- Bebidas Caseras I.

- Introducción al manejo del Tequila.

- Comidas y canciones que no combinan con el alcohol.

- Mañas en tiempos de Ley Seca.

TERCER TRIMESTRE

- Tragonometría II.

- Importancia del ron en la toma de decisiones.

- El alcohol como complemento en eventos deportivos.

- Logística y ubicación del trago.

- Consecuencias de conducir bajo los efectos del alcohol.

- Introducción del Conductor Designado: Cómo evitar ser uno o caer en la trampa.

- Discotecas, cafeterías, barras cerveceras, barras show, tiendas clandestinas y de conveniencia.

- Relatividad de la belleza de la mujer según el nivel de alcohol.

- Hacer base: Ventajas y desventajas.

- Teorías del bebesolismo.

CUARTO TRIMESTRE

- Guayabo I.

- El alcohol como complemento en celebraciones: Tipos de bebida según la celebración.

- Como controlar a un borracho.

- Amigos, casi-hermanos y compadres: Diferencias básicas.

- Licores clandestinos, mito o realidad?

- Jurisdicción del borracho.

- Técnicas avanzadas de ocultar el tufo: Como hablar e inhalar al mismo tiempo.

- Ventajas de conocer al Barman.

QUINTO TRIMESTRE

- Excusas Familiares Básicas (optativo).

- El alcohol como mecanismo de escape.

- La comunicación, herramienta importante en la parranda.

- Consecuencias de beber fiado.

- Open bar.

- Tragos de hombres y mujeres.

- Pensamientos después de la parranda.

- Sentimientos de culpa I: Cómo controlarlos.

SEXTO TRIMESTRE

- Excusas Laborales Avanzadas: El alcohol como liberador de tensiones.

- Ética profesional del bebedor.

- Sentimientos de culpa II: Cómo eliminarlos.

- Tratamiento para los guayabos bien agudos.

- Llamadas telefónicas a ex-novias: Ventajas y Desventajas.

- Técnicas de vocalización básicas para el Karaoke (optativo).

- Trabajos universitarios (en grupos).

- Son Anónimos los Alcohólicos?

- Rally del Borracho.

Incluye material didáctico y de apoyo en algunos cursos. Periódicamente se llevarán a cabo actividades deportivas de relajamiento tales como: fondo blanco, lanzamiento de colillas, cien litros planos, levantamiento de botella, levantamiento de codo y otras más.


domingo, 9 de marzo de 2008

TRES BARRAS: II EN LA SOLANO / Julio Bolívar

Es martes, estoy estresado y fastidiado de la misma comida del comedor de la empresa. Una publicista larga y coqueta sale en ese momento hacia El Bosque. Conduce una de esas camionetas entre rústica y femenina. Su oficina está en el recién explotado edificio de Fedecámaras, víctima del terrorismo chambón de estos días. Lleva comida para el almuerzo.

-Llévame contigo-

-Donde tu quieras -

-Déjame en La Huerta, quieres almorzar conmigo? -le digo

-Ayy, que envidia, a mi me encanta La Huerta, lástima que ya quedé con Omaira-me dice, como para quitarme el entusiasmo.

En verdad no me gusta , sólo sus turgencias, sólo eso, pero más nada.

Me siento al final de la barra, siempre en el lugar de tráfico de los mesoneros. Antes voy al baño y respiro. Pido un escocés y me voy distendiendo. Reviso el local al mediodía. Hierve. Nadie está triste y nadie canta, nuestras canciones van por dentro. Dos bellas gordas cazan desde un ángulo de esta gran superficie húmeda y humeante. Sus ojos tiene rayos x. Scanean a todos los solos. Ellos, militantes de su soledad llaman por su

celular a una improbable que está por venir, tratan de desanimar a las rozagantes cazadoras. Pido otro trago mientras espero mi lechón al horno que estará delicioso con sus vegetales y su pan de concha dura y suave corazón, cómo el de las gordas que ya se marchan, saludando a los mesoneros que la despiden alegres. Con gestos comprensivos le guiñan el ojo diciéndoles que también la noche es otro sol.

A la salida el estrés ya no existe. A media cuadra entro en otro reino, el Fondo de Cultura Económica y su vieja librería me sorprende con nuevos títulos, mis manos tiemblan y regreso por otro trago y me voy. Esta barra está viva.

viernes, 7 de marzo de 2008

BARES DE ULTRAMAR II : BALSEROS / Pablo Antillano

En las tiendas de Coconut Grove, los venezolanos se ubican a ambos lados del mostrador. Unos compran y otros venden. En Estructure, una boutique que ofrece ropa fina y casual para damas, la dependiente es una señora que a veces se hace acompañar por su pequeña hija, y que dice tener 15 años en Miami. Unos metros más allá, en el mismo shopping center de Cocowalk, un caraqueño de unos 20 años atiende a los visitantes de Levi´s.

En el centro mismo de la plaza comercial, una rubia con acento de Sambil y con una sonrisa y un ombligo perfectos, ofrece joyas, bisutería y souvenirs, en uno de esos carritos elegantes de la buhonería sofisticada. Y arriba, en el tercer piso, en el bullicioso Hoter´s, dos chiquillas venezolanas de muslos tersos y amenazantes, forman parte del crew de beldades que sólo llevan por vestimenta ese pequeño hotpant anaranjado y cuasitransparente que llena de lobos el local.

Una de las camareras del Holliday Inn de la 87, y media docena de bar tenders y mesoneros en las cafeterías playeras del Distrito Deco, en la Collins y en Ocean Drive, son también venezolanos. Y se dice que son más, muchos más, que la cifra de los que se han ido a vivir bajo los influjos de Biscayne Bay se acerca a los 100.000, repartidos en distintos menesteres.

Del otro lado de los mostradores, comprando, sentados en las barras y en las mesas, están los otros criollos: varios miles de turistas que han hecho de Miami su alternativa vacacional. Clase media con ahorros que busca entretenimiento, limpieza y seguridad lejos de Caracas. En el día van a las playas de South Beach, a las piscinas de los clubes y condominios o a las tiendas. Pero en la noche se lanzan sobre las áreas peatonales del Coral Gable y el lado sur.

Los jueves en la noche el área cercana a Planet Hollywood, Café Virtua, Club 605 y varias decenas de discotecas, pubs y restaurantes de las aceras de Coconut Grove es tomada por millares de jóvenes, entre los cuales los venezolanos constituyen un mundo considerable y visible. A veces se tiene la sensación de estar en Las Mercedes, en el Sambil o en el CCCT.

Ni para los unos ni para los otros, ni para los que venden ni para los que compran, es fácil llegar hoy a los Estados Unidos, y mucho menos quedarse. Las políticas de inmigración desconfían por igual del turista que del inmigrante. En términos generales se sabe y se dice en las barras, palabras más, palabras menos, que mucha gente anda buscando por allá oportunidades de vida que ya no encuentra en Venezuela. Así que alguien (“aquí no, por supuesto”) en el Departamento de Inmigración de los Estados Unidos se ha estado preguntado: ¿De qué tamaño será este éxodo?, ¿cuánto durará?, ¿cuáles serán sus consecuencias económicas y culturales?


Más pronto que tarde se desplegará ante nuestros ojos, y en los medios, la lista de recursos que se vienen utilizando para huir de Venezuela hacia Estados Unidos. Trucos, sobornos, pasaportes falsos, visas trucadas, maletinazos, actos de magia, desapariciones, metamorfosis, sustituciones, embaulamientos, defunciones, aterrizajes clandestinos, lanchas sin matrícula, y… hasta balsas. Lo único que le falta al país como emblema de su derrota es un convoy de balseros atracando en Cayo Hueso.

jueves, 6 de marzo de 2008

CHINITAS Y CHINITOS CODIFICANDO BARRAS Alberto Rodríguez Barrera ( el Chino)


(SALIENDO DEL COMUNISMO Y ABRAZANDO EL CAPITALISMO)

La nueva generación de mujeres chinas comparten los mismos sueños de muchas de sus hermanas occidentales: encontrar trabajo y llegar a conocer a un tipo de pinga. Es lo que están experimentando más de 200 millones de mujeres menos de 30 años en la China de hoy: un estilo de vida que fue inimaginable e imposible para sus madres, que crecieron en la China de Mao y que iniciaron sus familias cuando Deng Xiaoping lanzó la política de un solo hijo en 1979.

Bao Bao Wang, diseñadora de joyas,es un ejemplo: se viste con pantalones de cuero ajustados y camisa desabrochada para dejar el sostén.Su madre la apoya porque su hija representa la juventud que ella no tuvo. "Las muchachas chinas no son tan conservadoras como se cree", dice Bao Bao, quien compra artículos de lujo, boncha en clubes privados y, por supuesto, buscando conocer al tipo de pinga.

De acuerdo a un estudio de la Credit Suisse, el ingreso de los jóvenes de entre 20 y 29 años creció en 34%; utilizan tarjetas de crédito (algo imposible para las generaciones previas); y combinan el boom capitalista dentro del sistema comunista.

Bao Bao, hablando del anillo en su dedo, con un diminuto diamante incrustado a una mariposa de oro que descansa en lo que parece un bambú, dice: "Es trágico: la efímera mariposita es una muchacha china de la cual se espera que acepte el sólido bambú, algo que jamás podrá cambiar. Cada trozo de mi joyería me representa a mi misma y a una generación de mujeres chinas que son frágiles, pero muy audaces y algo locas… Yo quiero ser una marca, tanto de aquí como de Europa. China ha asumido el Sueño Americano: si trabajas por lo que quieres y si eres lo suficientemente listo, lo lograrás."

Claro que no todas las jóvenes adultas tienen las "guany¡" (conexiones) para rivalizar con Bao Bao. Su padre es un ministro del gobierno. Y en el caso de Wendi Ye, una diseñadora de trajes, su abuelo paterno, Ye Jianying, fue uno de los principales oficiales de Mao, luego considerado héroe después de arrestar a la notoria Banda de los Cuatro.

Wendi
está comprometida con un banquero americano: en su próxima boda no vestirá un
uniforme Mao; fue la primera de su grupo en lució un bronceado, y uñas acrílicas: compra ropa en Los Angeles, lleva un reloj Chanel J12 con un diamante negro: tiene su propia marca, Studio Regal, que creó hace 4 años después de graduarse en la escuela de modas St. Martins de Londres. Y dice: "Aquí el servilismo se acabó."

Entre las marcas de lujo presentes en China están: Fendi, Valentino y Chanel; fashionistas como Loro Piana y Bottega Veneta; Louis Vuitton lleva 10 años en China; Quintessentially (escuela de modales); Fauchon, emporio de comida de lujo francés; Maison Martin Margiela, Vanessa Bruno, Rick Owens …

Los jóvenes cuentan con diversos bares, restoranes y clubes privados, como el Lang Club (5.000 metros cuadrado) cuyo dueño, Dan Wan, tendrá listo para las Olimpíadas el primer hotel de diseñador.

Wang, capturado por el boom capitalista-comunista, dice: "Hace uno o dos años, creía que esto jamás sería posible", y sigue hablando sobre un restaurante más grande que inaugurará, y sobre la construcción de un hospital gratuito para quienes han quedado atrás en el impresionante crecimiento de China. "Aquellos que tenemos riqueza, tenemos responsabilidad. Nuestro futuro no puede ser sólo sobre eso. Debe ser sobre combinar riqueza con una vida significativa."



LA FRANCESINHA DEL BUFFETTE FASE /Johan Rodríguez Perozo desde Oporto, Portugal

Donde fueres haz lo que vieres… y fue lo que hicimos. A nuestro paso por el periplo europeo, llegamos de visita a la bella e histórica ciudad de Oporto, en Portugal. El fraternal entusiasmo por visitar a nuestra compañera de curso en la escuela de periodismo de la UCV, Marlene Sutil, nos llevó a esta bella tierra lusitana. Como es lógico, cuando se está de viaje, se visita a los amigos en su casa, pero el “fastidio” de quedarse sólo allí y el interés por conocer el nuevo lar, siempre nos lleva a los sitios más insospechados, curiosos y agradables de los lugares visitados. Oporto ofrece una opción multifacética, digna de ser observada desde diversos ángulos. Como ciudad portuaria, presenta uno de los puertos más modernos de Europa y probablemente del mundo. La vista de esta instalación, tanto desde la loma del convento, como de la ribera del río, es, sencillamente, espectacular. El stadium de fútbol de la ciudad, El Drago, cuartel general del famoso y no menos importante equipo emblema del fútbol portugués, Oporto, se erige como un modelo de arquitectura deportiva moderna, un verdadero desafío a la admiración de los fanáticos del balompié de cualquier parte del planeta. Pasar por la ciudad portuaria, sin disfrutar esta oda arquitectónica al deporte, sería una verdadera lástima.

En el afán por descubrir los sitios sencillos, donde el ciudadano de a pie disfruta de la ciudad, pendientes, además, de contribuir a nutrir la bucólica crónica “barrera” con prestigio internacional, Código de Barra y atizados por el deseo de degustar una buena comida típica, nuestra amiga Marlene y su compañero Rui Rodrígues (con “s”), nos llevaron al Buffette Fase. Tuvimos el inmenso placer de degustar la famosa “Francesiña”, rico plato de origen francés que, servido de la manera tradicional como lo concibió su creador, un inmigrante portugués con años de vivencia en Francia, terminó instaurándolo como el plato típico de la zona. Un fenómeno gastronómico el lugar. La pequeña barra que le sirve de entrada y ambiente, alberga lo necesario para servir la cerveza negra – única bebida que se ofrece para acompañar el plato típico -. Luego está ubicado el modesto salón, con unas seis mesas para los comensales, quienes deben degustar el famoso condumio, sin prisa, pero sin pausa, a objeto de dar lugar a la larga y cotidiana fila, a veces hasta dos cuadras, de bocas deseosas de probar la Francesiña. Algunos vienen de repetir la experiencia y otros, la mayoría, a descubrir de manera inicial el grato sabor del famoso plato.

Como parte de un éxitoso equipo familiar, José Meneses Pinto, el padre, Fimpa Isabel Monteiro Meneses, la hija y Víctor Moreira, su compañero, atienden de manera gentil y profesional, a quienes diariamente y durante los siete días de la semana, acuden ansiosos a probar la Francesiña. El Buffette Fase se convierte así en uno de los sitios gastronómicos más concurridos de la ciudad de Oporto. Ubicado en un sector retirado del centro de la ciudad, en el número 1147 de la Rúa Santa Caterina, alberga años de esfuerzo y tradición, como muy pocos negocios y barras del estilo característico del modesto pero acogedor rincón portugués. En las gráficas que acompañan esta nota, podemos observar el proceso de preparación de la Francesiña: pan tostado, carne, chorizo, queso y la salsa, principal ingrediente en cuyo sabor queda patente el “secreto” del famoso plato, constituyen la delicia al paladar más solicitada en esta bella ciudad. Probablemente, si pasa por Oporto, se lo ofrezcan en algún otro sitio, pero si lo que quiere es probar el original y excelente invento culinario, no deje de pasar por el Buffette Fase… una probada es más que suficiente, pero, con toda seguridad, usted querrá volver, tal como nos ocurrió, a probar otra sabrosa ración antes de despedirse de la bella ciudad portuaria.

miércoles, 5 de marzo de 2008

TRES BARRAS : I LA CASTELLANA / Julio Bolívar

I. La Castellana

Las barras parecen ser únicas habitantes de las tascas españolas. Pero no es verdad. En Caracas, al menos todos los restaurante de carne tienen su barra, cort, largas, humeantes, lánguidas o alegres tienen su barra. Visito La Estancia y recuerdo la vieja cuña dominical de Napoleón Bravo, " Solo en la estancia encontrarán, el buen sabor del restaurant..." Pedimos media botella de escocés doce y algo para picar, hablo con un veterano periodista y narrador caroreño, Juan Páez Ávila, no en vano estamos en un restaurant de carnes. Decidimos sentarnos frente a la barra, en unas mesitas el en pasillo, antes de entrar en la zona de las grandes mesas, los fogones y la galería de fotografías de los antiguos visitantes. Pura nostalgia: toreros, políticos, artistas famosos y emblemáticos. Al lado nos sorprende un cómico de moda haciendo negocios y hablando en serio, una pareja le cree y le teme a la vez. Creen que hablan con alguien importante. Es solo un cómico, un payaso que hace locuras en el canal del tigre. Ahorra el canal impasible y espectador de los desmanes del autoritarismo. El cómico parte después de media hora de pontificar; la pareja se queda pensando y está segura de haber hecho un buen negocio. Lo dudamos. La botella se acaba y nos aburrimos. Esta barra es sólo recuerdos. Al partir, a mano izquierda, está otra barra, pero esta es más larga y su promesa también. Es el lugar de las parejas. Canta una mujer que mira con la tristeza de los que saben lo que les va a suceder a sus espectadores que repiten su escena de seducción frente a ella. ¿Quién actúa?

martes, 4 de marzo de 2008

CUCARACHAS NEWYORKINAS/Carlos Zerpa

Llegué a Nueva York en 1981 con la idea de quedarme por un tiempo largo, estudiar ingles y participar del acontecer artístico de esa fabulosa ciudad.

En realidad estaba invitado a participar con mi performance “Welcome Ms. Nation” en el “XV Avant Gard Festival” organizado por Charlotte Moorman en esa ciudad y yo había decidido felizmente irme a la ciudad que nunca duerme.

Al llegar fui hospedado por un querido amigo de mi juventud… Más que un amigo un hermano… MARKO.

Llegué a su loft en Tribeca, al lado del “Go Go Girls” en Manhattan, con una botella de ron “Caballito Frenao” como obsequio y de inmediato él me asignó mi cuarto. Al caminar me di cuenta que todo el piso de madera estaba cruzado de gruesos cables anaranjados y negros que salían de los enchufes múltiples cual cabelleras.

Los cables atravesaban y se entrecruzaban trepaban por los muros y llegaban a todos los rincones para alimentar a las lámparas y reflectores de alta potencia… Todas encendidas a la vez, parecía un estudio fotográfico o una instalación de Boltanski.

Todas las luces encendidas hacían que uno se sintiera en un set cinematográfico o en el desierto del Sahara.

Estaba extrañado de esta costumbre de mi amigo de tener día y noche todas las luces encendidas y de saber que en ese lugar se dormía con las luces encendidas; me quedé inmóvil con mi equipaje en la mano sin atreverme a dar un paso más.

Mi amigo al verme atónito me dijo: “Es por las CUCARACHAS… Para que no salgan”.

Dejé la maleta en el piso, le di la botella de ron y a causa del calor, del viaje del verano en la ciudad y las luces, que me dirigí a la nevera a buscar un vaso de agua fría; al abrirla me encontré que la nevera estaba llena de libros, él la había convertido en una biblioteca que enfriaba libros… “Es por las CUCARACHAS… Para que no se metan dentro de los libros”… me dijo.

sábado, 1 de marzo de 2008

¿USTED ESCUPE?/ Gustavo Méndez

Supongo que los venezolanos somos —de por estos contornos— unos de los pueblos más avispados. Los aficionados al baseball conocemos la inventiva de nuestros peloteros en la búsqueda de nuevas formas de enfrentar dificultades ofensivas o defensivas. Por obra del gran ANTONIO ARMAS la técnica de ‘cordón de zapato’ ya no se usa para atrapar un batazo destinado a caer hacia el frente del jardinero o el foul fly dirigido a caer muy cerca de las vallas que separan el campo de juego de las tribunas. Antonio inventó deslizarse sobre su dorso y tomar la bola ‘de medio lado’, con la mano enguantada en paralelo, con lo que evitaba lesiones por el choque contra la pared o las que se producían con la caída, luego de inclinarse hacia el piso en medio de una rápida carrera para tomar la bola.

Pero no era de baseball que el hombre a mi lado, en la barra del BAR RISTER, quería hablar. La introducción deportiva sólo era una excusa para llevar la conversación hacia el vicio, bajo la justificación de hablar de las habilidades y mañas venezolanas. Tal como lo hizo EL UNIFORMADO de Miraflores con esos ‘precursores’ de la cocaína que EVO le envía (hojas, pasta de coca), con los que se cepilla los dientes al amanecer para luego desayunar con ellos, mi interlocutor pasó a hablarme del consumo del chimó en los bares de New York, muy lejos de las tierras merideñas y trujillanas donde se inició su producción y consumo. Consideró necesario explicarme que así como la pasta de cacao es un ‘precursor’ del chocolate y las hojas y pasta de coca son ‘precursores’ de la cocaína, en tan igual grado lo es el tabaco del chimó. “Unos y otros productos tienen semejanzas —me dijo—, sobre todo en lo que corresponde a su historia. La de la coca ya nos la contó HUGO, relacionada con atavismos y costumbres precolombinas del Altiplano”.

La del chimó es parecida. Este menjurje se obtenía: 1) Hirviendo la planta del tabaco durante mucho tiempo; 2) A la pasta que se lograba, llamada moo, se le agregaba el material que se encontraba al fondo de la Laguna de Urao (Lagunillas, Mérida), una especie de carbonato de soda. 3) Luego se “aliñaba” mediante la incorporación de diversos productos, al gusto del fabricante ‘chimoero’: raspadura de papelón o panela, alguna harina y aromatizantes al gusto. Tiempo después empezó a añadírsele alcohol, bajo la forma de anís o de cocuy. Nuestros campesinos de Centro Occidente consumen el chimó en búsqueda de los mismos efectos que se obtienen con la hoja de coca: contra la fatiga, contra el hambre, para la embriaguez. Pero en contrario a lo que el lenguaje común nos indica, el chimó ni se ‘come’ ni se ‘masca’. Este es el procedimiento: nuestros campesinos se colocan una pequeña ‘pella’ detrás de los incisivos y dejan que se diluya debajo de la lengua. El jugo obtenido no se traga sino que, por el contrario, se arroja. Es por eso que en los Llanos Occidentales los ‘comedores’ de chimó se identifican preguntándose: “¿Usted escupe?”.

La leyenda de la Laguna de Urao pareciera creada por Adriano González, porque en la tradición de los indígenas que ocupaban la zona en un principio, se dice que aquella se formó con las lágrimas de las vírgenes que lloraban en lo alto la pérdida de su tierra y de su libertad a manos de invasores. ¿Españoles? —pregunté— “No, eso ocurrió después”. Se trataba —como en muchos otros casos en nuestra América—de colonialismo endógeno: la raza invadiendo a la raza: chibchas, indígenas del país de al lado. Cada siguiente invasión produjo una nueva mudanza de la Laguna, como cuenta don Tulio Febres Cordero: Es una laguna portátil … como el país de Adriano.

“No veo donde aparece la viveza venezolana en esa historia” —le espeté a mi compañero ocasional de barra; a lo que respondió—. “Tiene razón y perdóneme por distraerme, ahora se lo digo. Resulta que los avispados muchachos venezolanos que han sido aventados a otros países por la de Tascón, la de Russián y otras listas, encontraron la manera de eludir la prohibición de fumar en sitios públicos, y acceden a la nicotina en forma discreta y a costos muy bajos, al tiempo que se entusiasman con los efectos embriagantes del chimó. En las discotecas de New York se consume ahora tanto chimó como en Ospino o Barinitas y los chamos han agregado otro rubro a nuestro comercio de exportación”.

¡NO ME EXPLICÓ EL CONTERTULIO COMO HACEN EN LAS DISCOTECAS PARA ESCUPIR EL RESIDUO!

APARTHEID Y C de B /Gustavo Méndez

En la edición del diario TAL CUAL del miércoles 27 de febrero aparece un artículo firmado por FREDDY NÚÑEZ ―a quien creo no conocer― que alude, sin duda alguna, a los que solemos escribir en esta BARRA, especialmente a quienes hemos celebrado la vida de ADRIANO GONZÁLEZ LEÓN y llorado su muerte.

“Este régimen ―escribe― inauguró con la lista Tascón, una práctica propia de las dictaduras de izquierda y de derecha. Se diseñó una metodología para la persecución política en la administración pública, y en general para impedir a cualquier ciudadano de oposición el disfrute de sus derechos frente al Estado. Un verdadero apartheid político …”

En lo que nos atañe personalmente, continúa: “… El mundo de la cultura aporta lo suyo. Es el caso de un personaje que sacó buen provecho de sus relaciones con oligarcas de la economía y la política durante la IV, y que ha sido señalado de haber elaborado otra lista tan maldita como la de Tascón. La elaboró cuando estuvo en un instituto del Estado. Cientos de trabajadores, incluyendo obreros, secretarias y profesionales, fueron echados a la calle luego de que este deleznable personaje se dedicara a clasificarlos como “opositores” al régimen …”

Luego de señalar que el ‘personaje’ ocupa hoy un cargo en un organismo “cultural”, afirma en obvia referencia a este blog que “aparece impunemente en una página web dedicada a informar sobre cierta bohemia peculiar, escribiendo sobre Adriano González León y posando de intelectual. A veces me pregunto quien es más miserable, quien comete la vileza o quien finge ignorar el asunto para beneficiarse”.

Porque creo que la libertad de expresión incluye la de nuestros enemigos, no finjo ignorancia ni imposto desconocimiento, pero como me siento concernido, por escribir en esta página, sugiero al autor del artículo identificar al objeto de su diatriba, de manera de satisfacer directamente su espíritu vengador y justiciero y, por rebote equitativo, liberar a otros de cualquier sospecha. La precisión siempre va hermanada con la eficacia.

No defiendo a nadie, salvo a mi mismo, en este caso. Por tanto digo ― ‘por si las moscas’ como hablaban los abuelos― que ni nunca he trabajado en la administración pública, ni ocupo cargo en un ‘organismo cultural’ ni tengo posibilidad alguna de ‘beneficiarme ignorando vilezas’.

“Dígalo ahí”, amigo Núñez.

miércoles, 27 de febrero de 2008

martes, 26 de febrero de 2008

BARDEM: OBJETIVO EMBORRACHARME / las rumbas del Oscar


"Vanity Fair decidió suspender su fiesta por solidaridad con los guionistas. Si es así, ¿por qué no los invitan alguna vez?", dijo con ironía Jhon Stewart al comienzo de la ceremonia. Cuando la gala terminó, los invitados se repartieron entre las fiestas de la noche. De madrugada se pudo ver a Javier Bardem saliendo del club Villa junto a Penélope Cruz, vestido ya más casual, con gorra de beisbol. "El objetivo de la noche es emborracharme", anunció cuando compartió su triunfo con la prensa española en el Chateau Marmont antes de acudir a la fiesta de Miramax.

La nota musical la puso Elton John con su piano, celebrando su 16ta. fiesta anual para recaudar fondos para la lucha contra el sida (consiguió 5,1 millones de dólares). La cita, con 750 invitados entre los que se encontraban Calista Flockhart, Harrison Ford, Marion Cotillard o Petra Nemcova, fue en el Pacific Design Center, donde cenaron ensalada de pera, risotto y carne. John, vestido con un traje negro de Yamamoto, tocó 11 canciones y cantó con Mary J. Blige y el frontman de Scissor Sisters. Allí estaba también Sean Penn, que describió a Daniel Day-Lewis como "el mejor actor de la historia". Pero la más multitudinaria fue el tradicional Baile del Gobernador, donde acudieron 1.500 de los 3.300 invitados a los Oscar. Se celebró a unos pasos del Kodak Theatre, en el complejo Hollywood Highland. En la mesa 303 cenaron los Coen.

A la fiesta asistieron cerca de 1.500 invitados, entre nominados, premiados, presentadores y otras personalidades, como el presidente de Estados Unidos, George Bush, que acudió con su esposa Laura y el gobernador de California, el ex actor Arnold Schwarzenegger. El prestigioso chef de origen polaco Wolfang Puck se encargó de que los exquisitos platos despertaran el apetito, después de un día en el que los nervios seguro que impidieron a los candidatos probar bocado.

Comieron buffets de ceviche, mini hamburguesas de carne de Kobe con encurtidos dulces, tartar de atún con alioli de Wasabi, sushi, mariscos y muchos más aperitivos que dieron paso a los platos principales: el bistec Wangyu beef steak acompañado por macarrones con queso y trufas negras de invierno. Las decenas de canapés que inauguraron el banquete hicieron las delicias de Diablo Cody, ganadora del Oscar al mejor guión original, mientras que Tilda Swinton, mejor actriz de reparto, no pudo resistirse al chocolate. Las mesas se convirtieron en un ir y venir de actores y actrices que querían comentar con sus amigos las anécdotas de la noche. Viggo Mortensen, que felicitó a Cate Blanchett por su próxima maternidad, George Clooney y su novia Sara Larson y Javier Bardem, eufórico con su estatuilla, fueron otros de los asistentes.

domingo, 24 de febrero de 2008

DIMINUTAS E INFINITAS/ Rosa Bertín

Este viernes fui a cenar con mi ex-esposo a casa de un caballero escocés, viejo amigo nuestro. Cada vez que nos invita, Marmaduke nos ofrece al final de la cena un pousse-café muy especial: una copa de drambuie, un licor escocés que, según él, viene del siglo XVIII y lo elabora una antigua familia, los Mc Kinnon de la comarca de Kirkliston, con añeja malta escocesa, miel de brezos y una mezcla de hierbas aromáticas cuyo secreto siempre ha sido celosamente guardado (igual que el secreto del ponche-crema elaborado por Eliodoro González P.). Me encanta el drambuie, por su bello color amarillo ámbar y su grato sabor a especias y melado. Aunque se utiliza en ciertos cocktails, yo lo prefiero puro: es tan delicioso que mezclarlo me parece un crimen de lesa-paladar.

Marmaduke, que vino de su escocia natal a los 30 años de edad como maestro cervecero, es hoy en día, ya jubilado, un apasionado filatelista. Pasión compartida por mi ex-esposo. Mientras estuve casada con él, aprendí las reglas de la filatelia: a la vez ciencia, arte y pasatiempo, es una disciplina exigente, un universo diminuto que abarca todos los temas. Incluyendo las bebidas: hay una estampilla francesa muy linda que invita a tomar champagne para ver la vida en rosa...

La colección de Marmaduke se especializa en los aniversarios de eventos, en los oficios desaparecidos, y sobre todo en la Revolución Francesa, eterno tema: qué cantidad de países han emitido estampillas reproduciendo los lienzos famosos o los simples dibujos de época que representan los grandes acontecimientos de esa revolución. Algunas de estas estampillas, aunque minúsculas, son tremendas, por ejemplo la de la reina María Antonieta subiendo a la guillotina...

Mi ex-esposo, siendo médico, se centra en la temática científica. De su colección, la estampilla que más me agrada, por su diseño ingenuo, es una de la república africana de Malí en homenaje a Avicena, el gran sabio árabe tan traducido en la Edad Media.

Marmaduke y él tienen un amigo italiano en Maracaibo cuya colección es exigua pero vale una fortuna: sólo colecciona falsificaciones, entre otras las “arepitas del Táchira”, unas estampillas redonditas inventadas en 1906 por un travieso filatelista de San Cristóbal que las puso a circular como si hubieran sido emitidas por el correo oficial venezolano, y que son valiosísimas.

Si yo fuera más disciplinada, aprovecharía las enseñanzas de mi ex y de Marmaduke para montar mi propia colección. Me dedicaría a las estampillas más hermosas, por ejemplo las que reproducen mariposas, flores, encajes, porque lo que me interesa de la filatelia es la imagen y el diseño. Todo el aspecto técnico, los elementos que hay que tomar en cuenta porque agregan o quitan valor a la pieza, que si el matasello de parrilla, que si la estampilla de favor, la resellada, la sobrecargada, la habilitada, que si la pareja capicúa, el centro invertido, la reimpresión, que si la filigrana, la marca de agua, la dentada de los bordes, etcétera... ¡todo eso me aburre!

Pero me divierte ver a los coleccionistas manipulando delicadamente las estampillas con pinzas, odontómetros, lupas desplegables, calibradores... O escudriñando los bellos catálogos de estampillas y extasiándose ante las rarezas, como ciertas estampillas inglesas, las únicas en el mundo que no llevan el nombre del país “porque la efigie de la reina es inconfundible”. O constatando un error acreditado, como en la “Red penny”, una estampilla inglesa muy feíta, de mediados del siglo XIX, cuyo fondo debió haber sido negro pero fue impreso en rojo; o el célebre “Bolívar negro” de 1900, de apariencia anodina, impreso en sepia y negro, luego resellado por error con un valor superior, y aunque sólo se emitieron 200 piezas, hay más de quinientos coleccionistas que dicen tenerla...

Una vez, Marmaduke nos mostraba una preciosa estampilla egipcia que acababa de adquirir, la que conmemora el 25º aniversario de bodas del rey Farouk, y yo pregunté cuál de las esposas de su harén es la que aparece junto a él. Mi ex-esposo alzó los ojos al cielo y Marmaduke se apresuró a servirme una tercera copa de drambuie, como para hacerme callar... Desde entonces, siempre perturbo el ceremonial de estas sesiones filatélicas con alguna pregunta tonta. Este viernes estábamos contemplando, en un bello catálogo Stanley Gibbons, la “Inverted Jenny”, famosa estampilla norteamericana de 1918 que representa una avioneta azul en un fondo rojo, pero volteada ruedas arriba; aunque su valor facial es de 24 centavos, hoy se cotiza por ese error de impresión a más de 100 000 $. “¿Y si no fue un error –pregunté–, y si era una avioneta haciendo acrobacias?” Mis dos devotos filatelistas siguen reaccionando igual: uno no se cansa de alzar los ojos al cielo, el otro me sirve enseguida otra copa de drambuie...

Lo que no saben es que se trata de una inocente estratagema que me permite guardar las formas: yo nunca me animo a pedirle a Marmaduke mi tercera copa de drambuie porque en el colegio de monjas me enseñaron que una dama no debe pedir más de dos copas; pero como la única ocasión que tengo de tomarme un drambuie es cuando voy a cenar a casa de Marmaduke... ¡se vale!

LA MEJOR CANCIÓN PARA ‘OSCAR’ /Carlos M. Montenegro

Hoy domingo 24 de Febrero es la entrega de los premios Oscar 2008, que cumplen 80 años. Mucho se escribe sobre este evento, el máximo del cine, que premia a los supuestos mejores del año 2007 en un montón de disciplinas que intervienen en la realización de las películas nominadas. Yo quisiera referirme hoy a un renglón muy importante: “El Oscar a la mejor canción”.

He tenido la oportunidad de escuchar las cinco designadas para esta entrega, que tiene una particularidad aunque no es la primera vez, y es que de las cinco, tres pertenecen a la misma película: “Encantada”; los temas seleccionados son: “Happy Working Song”, “So Close” y “That’s How You Know”; la historia es una comedia musical romanticona al estilo Disney con sus animalitos y todo, lleno de efectos de animación digital. La cuarta nominación es para “Raise It Up”, un tema “gospel” suave, con una niña como solista; la película es “August Rush” el nombre del protagonista, un muchachito huérfano con gran talento musical que conoce casualmente a un cantante “pop” y una joven chelista que lo ayudan. Y la última nominación pertenece a la cinta “Once”; la canción se llama “Falling Slowly” donde el protagonista, es un cantante callejero, que conoce a una muchacha pianista, que le ayudará también a salir de abajo y hace dúo con él en la canción, una balada muy romántica que me recuerda sospechosamente al estilo de Cat Stevens, lo cual no es malo pero si poco original.

La verdad es que en conjunto todos los temas parecen bastante descafeinados y blandos, pero es lo que hay y la Academia es la Academia.

Y uno echa en falta las grandes melodías que Hollywood escogía sobre todo en los primeros años, cuando empezó a premiar la mejor canción original. Los Oscar existían desde 1928, pero el cine era silente; al llegar el sonido se comenzó a otorgar a partir de 1934, en la séptima edición. Que fueran grandes melodías no sorprende, eran los tiempos de Irving Berlin, George Gerswin, Jerome Kern, Rodgers y Hart, Cole Porter y toda aquella galería de “monstruos” de la composición importados de Broadway, que andaba tambaleándose debido al desastre financiero de 1929; Hollywood, acusado de ayudar a hundir al teatro musical especialmente, con sus maravillosas producciones tomadas de Broadway tal vez sin querer, paradójicamente, ayudó al género a renacer al término de la depresión y la II Guerra Mundial.

Ese año, 1934, La Academia otorgó el Oscar a la mejor canción a “The Continental” de la cinta “The Gay Divorcée”, que significaba “La Alegre Divorciada” – por si acaso – compuesta por los señores C. Conrad y H. Magidson. Los protagonistas eran Ginger Rogers y Fred Astaire, reyes del musical en esos tiempos; la canción la interpretaban en tres partes Ginger Rogers, Lilian Miles y Eric Rhodes. Astaire se limitó a silbar un poco mientras su pareja cantaba, pero lo grandioso es que esas tres intervenciones son parte de una super, pero super producción* de unos 20 minutos sin parar, donde la coreografía, la dirección y el elenco todo, hicieron historia del cine.

(*) Si quieren, pongan en “youtube” esto: “Ginger Rogers Fred Astaire The Continental The Gay Divorcee”. Un poco largo pero no lo olvidarán.

Carlos.managerman@gmail.com

jueves, 21 de febrero de 2008

PORLAMAR TIENE SU CINE CITTÁ







CARTA/ Phecda Márquez desde Valencia, España

Hola Pablo tuve el placer de compartir con Adriano en mi corta estadia en Venezuela, me lo encontré, como era de esperarse, en una barra de Altamira; fue una tarde deliciosa en la que conversamos de lo humano y lo divino acompañados de una buena botella de vino.

Habia leido este articulo de Juan Cruz que publicó el periódico EL PAIS, hace exactamente un mes, lo había recortado para enviartelo, pero entre una cosa y otra no lo hice, sin embargo cuando hoy leí en el código de barra " A un mes de Adriano " me animé y aquí te lo adjunto.

No se pueden imaginar los escritores del Código de Barra lo felices que nos hacen a aquellos que estamos en la afueras de nuestro querida y amada Venezuela

En verdad felicitaciones, en especial a ti por tanta creatividad ademas de poder reunir a tanta gente tan maravillosa

cariños

Phecda

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lunes, 18 de febrero de 2008

domingo, 17 de febrero de 2008

A UN MES DE ADRIANO/ Tulio Monsalve

Es sólo un mes. Debo decirte que en este mínimo lapso que también incluye distancia, mucho se ha dicho y escrito sobre tu persona y obra. No te tengo ni tendré como ausente, sólo como escapado del diario hacer de esta complicada realidad. Desde siempre te escuché hablar y analizar lo que amigos comunes, Edmundo Aray, llamaba los delirios del Capitán Ahab persiguiendo una ballena blanca, bella y terrible asesina de la cual, sospechamos siempre, estuvo enamorado. Empresa que inexorablemente agotó su vida, quizás, hasta llevarlo a la muerte. Así de terribles son las quimeras.

Como en toda utopía el capitán no estaba solo, lo seguía una tripulación, algunos, quizás esperando cobrar la moneda de oro que había martillado en el palo mayor para quien primero avistara la ballena. ¿Avaricia?. Otros tripulantes, por saberse cómplices del momento de inmensa felicidad que alcanzaría el viejo Ahab si mataba a quien le había robado su pierna. ¿Felonía?. Otros quizás lo seguían para saber que pasaría luego de la muerte de la fiera, vaticinaban que ello sería también el fin de la vida del Capitán. ¿Utopia?.

¿ Cual era el Techo de la Ballena?, sencillamente un lugar de sueños, océano de cosas remotas que solo estaban en el corazón de cada uno de los aplaudimos las infinitas arbitrariedades que allí se les ocurría, a Contramaestre, Montillita, Caupolicán, Edmundo, Adriano y Daniel, que hacían política con alma de poetas.

Lugar de aventura y vida, ideas, sueños y muchas cervezas, regueros de cerveza e ingenio que comenzó en el Bar Iruña, en el centro de Caracas, fue a una calle cerca de Cuchilleros en Madrid, volvió para vivir en El Viñedo y fijar residencia en un garage de Sabana Grande y allí alojar a todos los oficiantes de la imaginación y el vuelo nocturno que fue el mundo ballenero.

Pero en los años sesenta, en Venezuela, cualquier viaje a la fantasía por mundos nuevos era peligroso, al realizarlo, solo logramos conocer algo de nosotros mismos y del mundo que vivíamos. Estuvimos como peregrinos medioevales convencidos de que el viaje al Santiago de la democracia no lo lograríamos, pues este era un buque fantasma manejado por espectros que escondían fines poco confesables. La vida parece que nos dio la razón.

Nuestra ceguera consciente, nuestra ballena, nos advertía de los peligros de ese poder sin responsabilidad social que enfrentábamos, asi vimos como abundaba el trastoque de los fines verdaderos por otros falsos. Como se sacrificaba el bien tenido por colectivo en aras de la libertad abstracta de las necesidades del comercio y la trácala; y que este, sería el patrón de vida de los gobiernos que luego vimos desfilar en comparsa, carnaval tras carnaval.

La realidad de que llega, llega, y de que golpea duro y en la cara ni que decirlo, eso le pasó a Adriano, cuando fue detenido por ejercer su natural oficio de escritor. Por cumplir lo que el compromiso del destino y la gravedad de sus sueños impuso: escribir. Por hacer bien lo que su ingenio le disponía y sus artes narrativas le imponían, narrar, sentir y expresar a través de los textos, en fin, comprometerse con lo que un buen ballenero debía hacer, desmontar la tramoya de la política “democrática” de Rómulo Betancourt.

Mañana del 1 de mayo de 1962, una vez mas –con espíritu militante- fuimos al eterno y ya repetido y fastidioso desfile y volvimos a ser repelidos por los mismos cabilleros adécos de siempre dirigidos por el Negro Herrera, que no aceptaban la presencia de la izquierda, menos mal que ese día tendría lugar otro evento cuyas repercusiones tienen vigencia 48 años después. Caupolican Ovalles iba a presentar su poemario “Duerme usted, señor Presidente”. Después de este libro la democracia betancurista se hizo palpable, en sus verdaderos métodos, Caupolican, tuvo que huir violentamente en Colombia y Adriano fue detenido en la Digepol. Sin duda que el poema era una provocación y la respuesta fue violenta. Según dice Adriano: “Caupolicán tuvo que irse al exilio porque lo querían matar y a mí me agarraron preso”. A Adriano, lo agarran en el aeropuerto, y fue a parar a Los Chaguaramos, urbanización donde se encontraba la sede de aquella siniestra policía del régimen adeco.

Síntesis: Adriano fue encarcelado por esa singular democracia adeco copeyana acusado del gravísimo delito de haber escrito el prólogo del libro ¿Duerme usted, señor presidente?.

En los días siguientes tenía que ir la Digepol, de visita, para entregarle un remedio a un amigo detenido, cerca del lugar me topé con Gonzalo Castellanos, el arquitecto, quien me pidió que, si se podía, le preguntara a Adriano por un escrito sobre Cuba que él le había entregado. Quería recuperarlo pues lo estimaba algo peligroso. Pude entrar y entregar el remedio, convine con el amigo que tratara de que Adriano estuviera cerca de las rejas y que disimulara para poder preguntarle algo que me interesaba. En eso estaba, cuando fui sorprendido por el guarda presos, que se adelantaba para evitar que continuara preguntando. El policía -- hay que considerar que allí solo habían o políticos o intelectuales presos, y por lo tanto, se suponía, él debía hablar de forma tal que correspondiera con el nivel de los encarcelados -- así, con firmeza y palabra cuyo tono pretendía culto o refinado, dijo grandilocuente mientras se acercaba …. rolo en mano: “mucho conversándome con cuyo detenido”.

Entre desenmascarado y temeroso decidí dar por terminada la gestión, evitando por razones evidentes, llegar a reírme como era obvio.

Hoy no te veo, pero igual estás presente entre todos los que siempre peleamos contigo y mucho te admiramos. Si por allí te topas con el Capitán Ahab pregúntale quien se quedó por fin con su moneda de oro.

Tomado del Prólogo que le causó el carcelazo de Adriano Gonzalez León:

“Se trata de una poesía que se da como una necesidad cotidiana.

Sobre todo, se trata de un rechazo definitivo de lo encadenante poético, mientras se afirma, ya que no un derecho a decir, sí una posibilidad de maldecir. ¡MALDECIR! “


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